Las islas del Delta se encuentran en la porción final de la Región conformando un delta en fase de crecimiento sobre el estuario del Río de la Plata.  

La altura sobre el nivel del mar de las islas oscila entre los 0,5 y 3 metros. La zona puede ser definida como un extenso humedal costero, sujeto a mareas de agua dulce.  

Los humedales son ambientes cuyo sustrato permanece inundado o saturado con agua durante importantes períodos del año. Este tipo de ecosistema posee propiedades únicas que lo diferencian de los ambientes terrestres y acuáticos, debido a que se trata de sistemas donde el régimen hidrológico es el principal condicionante de la estructura y sus funciones ecológicas. Desde el punto de vista de los patrones de paisaje, éstos se encuentran definidos por la coexistencia de elementos naturales con otros derivados de la intervención del hombre.  Entre los ambientes naturales podemos mencionar pajonales, bosques de seibo, parches relictuales de Monte Blanco, totorales y juncales.   


En la actualidad, una importante porción se encuentra ocupada por ambientes derivados de la actividad del hombre: predios turísticos y recreativos, plantaciones de frutales, formio, mimbre y forestaciones de sauce y álamo.

Dado que algunas de estas actividades fueron abandonadas en distintos momentos de la historia del último siglo, se hallan en la actualidad numerosos ejemplos de ambientes que son resultado de la dinámica natural sobre antiguas áreas de intervención humana, denominados neoecosistemas.

En cuanto a la historia de las Islas, podemos establecer que en ellas se instalaron las primeras corrientes de inmigrantes europeos. Vascos, franceses e italianos, entre otros, se fueron asentando allí para trabajar y formar sus familias. De ahí, la importancia que tuvo en su momento el puerto del Canal de San Fernando.  

Recientemente, se realizó una importante obra de electrificación plasmada en más de 100km de líneas de media tensión. Las mismas, abastecen los domicilios particulares de los productores y del personal que trabaja en las islas. Además, sirven para mejorar el trabajo en las quintas y la estructura de servicios (recreos, estaciones de servicios, etc.), entre otras cosas.  

La importancia turística del Delta, fue destacada por Domingo Faustino Sarmiento, quien llegó a tener una casa en sus Islas. Hacia fines del Siglo XIX, numerosas familias adineradas de Buenos Aires tenían, aquí, sus propiedades de veraneo: Vicente Fidel López, Marcos Sastre, Eduardo Madero, Ernesto Tornquist. Actualmente, cuenta con varios hospedajes con centros turísticos.

En estos últimos años, Las islas del Delta, lograron un importante desarrollo en lo que refiere a centros de prevención y de asistencia de la salud. Los mismos son: 


Clima

El tipo climático del área del Delta de San Fernando es templado, con lluvias todo el año y la temperatura del mes más cálido superior a los 22ºC. Las temperaturas medias anuales oscilan alrededor de los 17ºC, mientras que las temperaturas mínimas medias fluctúan alrededor de los 6ºC y las máximas medias se encuentran en los 30ºC. Los meses de septiembre a mayo se presentan libres de heladas.  

En términos generales, se trata de un clima caracterizado por la ausencia de temperaturas extremas. Si bien las precipitaciones son más abundantes en los meses más cálidos, la mayor evapotranspiración durante los mismos determina un período con potenciales limitaciones de agua sin llegar a registrarse situaciones de déficit hídrico.  

Temperatura media del mes más cálido: 24.2ºC (Enero) Temperatura media del mes más frío: 10.8ºC (Julio) Media de precipitaciones anuales: 931 mm, registradas a una altitud de 6 metros.  

Suelo 


La plataforma del Delta, se encuentra conformada por los depósitos de sedimentos transportados por el Río Paraná y depositados en el Río de la Plata (de características estuáricas).  

Las islas corresponden a la porción de la llanura subaérea que se desarrolla a partir de los numerosos cursos de agua distributarios, abiertos en forma de abanico desde los cursos principales del Río Paraná de las Palmas y el Río Paraná Guazú. El avance de esta porción subaérea se estimó en 70 metros por año desde 1918.  

De manera general, las islas presentan un patrón cubetiforme con un albardón perimetral que encierra un área deprimida en su interior. Estas formas representan aproximadamente un 20% y un 80%, respectivamente, de la superficie en cada isla.  

El régimen fluvial constituye el factor causante de este relieve. En este sentido, las márgenes insulares son las primeras y más directamente expuestas a las inundaciones. Cuando las aguas se retiran, los sedimentos que no lograron depositarse son interceptados por la vegetación, elevando las márgenes por sobre el nivel interior de las islas y conformando el albardón perimetral.  

Los materiales depositados son principalmente limos fluviales y fluvio-lacustre originados en la zona subandina del noroeste argentino y en el sector boliviano de la cuenca del Río Bermejo, que son transportados luego por los ríos Paraguay y Paraná. Los estudios de suelos realizados para esta zona (Bonfils, 1962; INTA, 1989) indican la presencia de Hapludoles ácuicos para los albardones, con bajo contenido de materia orgánica (entre 4% y 8%), valores de relación C/N inferiores a 14 y valores de pH que oscilan entre 5 y 6.  

Por su parte, las porciones deprimidas presentan suelos de los tipos Haplacuent aérico y Haplacuol hístico. Éstos se caracterizan por los altos contenidos de materia orgánica (hasta 40%), relaciones C/N altas (mayores a 16) y bajos valores de pH (entre 4 y 5).